domingo, 4 de agosto de 2013

EL CS-13: FIN DE UN SIMBOLO


  U-boats en el mar caribe


Por  Maximino Gómez Álvarez  (Historiador y Vice-Presidente de la Asociación para la Investigación y Difusión de la Historia Naval de Cuba)

Este trabajo está inscrito en el Registro General de la Propiedad  Intelectual  de España con el número M-008568/2010. Para la reproducción parcial o total del presente trabajo deberá acreditarse debidamente la fuente: MAXIMINO GÓMEZ ÁLVAREZ, “EL INCIDENTE 3208: hundimiento del U-176”.



El el caza submarinos cubano CS-13, una de las 12 embarcaciones transferidas por Estados Unidos a Cuba como parte del Programa Lend -Lease  y que entró definitivamente en la histria naval del país antillano al escenificar el hundimiento del U-176, tuvo una vida azarosa. A principios de 1944 dicha embarcación de guerra fue enviada a los Estados Unidos junto a otras tres  embarcacines de su tipo, para ser sustituidas por igual cantidad de unidades similares, pero con motores diesel, algo que no debió suceder nunca en el caso del CS-13 (antiguo USCG83338)[1], pues el mismo podía haber sido conservado como testimonio material de la participación de Cuba en el hundimientos del U-176 y haberlo convertido en museo que contribuyera a perpetuar la memoria histórica de  aquellos hechos. La nueva embarcación transferida a la Marina cubana y que adquirió la denominación CS-13 de su antecesor, lo fue la del ex USCG 83385, también construida en 1942 en los mismos astilleros.
En el año, en 1945, encontrándose atracado el buque escuela cubano Patria en uno de los muelles de la Base Naval de Guantánamo, el Sargento de 1ra. Contramaestre y antiguo tripulante del CS-13, José Luis Rubiera Quintana, a la sazón, operador de sonar, pudo ver muy cerca a un caza submarino de bandera peruana, al que identificó con el ex CS-13 cubano. Después de solicitar un permiso reglamentario para abordar aquella nave, ahora al servicio de la Marina del Perú, pudo comprobar por la placa ubicada en el puente bajo de dicha embarcación, la presencia  del número de amuras 83338, el mismo que correspondía al que había sido el CS-13 cubano. El marinero José Rubiera inició entonces una serie de indagaciones que le condujeron a la comprobación de que en efecto se trataba de la misma embarcación y por tanto, la que había participado en el hundimiento del U-176.


 El Histórico CS-13 en la época en que escenificó el hundimiento del U-176. Dicha embarcación debió haber sido conservada como como  museo. 


En efecto, a finales de 1944 dicha embarcación había sido nuevamente transferida por los Estados Unidos, esta vez a la Marina de Guerra de la República del Perú, la que el 16 de septiembre de 1944, mediante el Decreto Supremo Nº 12, la incorporó al servicio con la denominación Caza submarino nº 5 (CS-5). Años después, el 29 de Mayo de 1958, esta vez mediante la Resolución nº 151, se resolvía, según consta en el párrafo nº 3 de la referida Resolución: “…adjudicar a la Escuela Naval del Perú, el BAP CS-5”, señalando más adelante en el párrafo 7mo. de  la misma, que dicho buque “será mantenido y sostenido con los medios propios de la Escuela Naval del Perú”[2]. Al parecer, según testimonios documentales, aún en 1993 continuaba dicha embarcación bajo la dirección de la referida Escuela Naval. Debemos señalar, que resulta realmente sospechoso el hecho, de que a pesar de las excelentes relaciones mantenidas por el Gobierno y Fuerzas Armadas de Fidel Castro con la Junta Militar Peruana presidida por el General Don Velasco Alvarado, que gobernó la República del Perú desde 1968 a 1975, Cuba no hubiese realizado, que se conozca oficialmente, ningún esfuerzo por recuperar el CS-13 o lo que quedara de él. Así mismo, debemos señalar que la acción llevada a cabo por el CS-13 durante la 2ª Guerra Mundial no tuvo divulgación alguna durante los años transcurridos entre 1959 y 1998, lo que sólo puede explicarse por prejuicios ideológicos, ya que la referida acción fue realizada durante el Gobierno de Fulgencio Batista, por la Marina de Guerra cubana bajo su gobierno y por tanto fue objeto de la censura más absurda durante las primeras décadas de gobierno Revolucionario. Llama la atención el velo tendido durante años por el gobierno cubano sobre un hecho tan transcendental, que constituye un hito en la Historia Naval de ese hemisferio, cuando la más insignificante de las escaramuzas sostenidas en la Sierra Maestra por la guerrilla de Castro durante los años de la guerra contra el dictador Batista, han sido elevadas en muchas ocasiones a la categoría de epopeya. 

 El glorioso CS-13, orgullo de la marina cubana.


Reproducción del historico CS-13.



[1] U.S. National Archives, RG-26-CGC, Box 12.

[2] Torregosa  Pelayo, Balbis; Tradición Naval Cubana, artículo “Hundimiento del Submarino Alemán U-176”. Carta enviada por la Escuela naval del Perú a sobre destino del CS-13. páginas 14. Miami Fl. 1994.